Por qué elegirnos
Existen muchos estudios jurídicos en Chile. La pregunta legítima de cualquier persona u organización es por qué elegir SLS Abogados.
Los siguientes son los elementos que, en nuestra experiencia, distinguen al estudio y que han llevado a clientes y organizaciones a confiar en nosotros, en algunos casos durante más de una década.
Especialización real, no nominal
Cada área del estudio está liderada por un socio dedicado a esa materia y respaldado por equipos especializados. No ofrecemos servicios que no podemos sostener técnicamente. Cuando un asunto excede nuestra especialidad, lo decimos abiertamente y derivamos al profesional adecuado.
Honorarios accesibles y transparentes
Los honorarios se conversan al inicio, se documentan en un mandato escrito y no contienen sorpresas. Buscamos que la calidad técnica de nuestra atención esté al alcance de personas y organizaciones que tradicionalmente no acceden a estudios de gran formato.
Comunicación directa con quien lleva la causa
Cada cliente tiene un canal directo con el abogado o abogada a cargo de su asunto. No tramitamos a través de cadenas burocráticas de derivación. La cercanía no es un eslogan, es una forma de organizar el trabajo.
Mirada estratégica y preventiva
Buscamos resolver el problema, no únicamente ganar el caso. Esto significa que muchas veces la mejor estrategia es preventiva, evitar el conflicto, negociar una salida o esperar el momento adecuado para actuar. Cuando llega el momento de litigar, lo hacemos con toda nuestra experiencia y sin titubeos.
Respaldo institucional y trayectoria
El estudio opera bajo la razón social Sociedad de Profesionales SLS Abogados Limitada desde el año dos mil dieciséis, con domicilio en Providencia, Santiago, y cuatro socios fundadores con dedicación exclusiva al ejercicio profesional. Esa estabilidad institucional es una garantía para nuestros representados..
Estamos presentes en algunos sectores cómo:
Trabajadores del sector público.
Trabajadores del sector privado.
Sindicatos y federaciones sindicales.
Asociaciones gremiales de funcionarios públicos.
Instituciones educacionales.
Empresas emergentes (startups).
Personas jurídicas con y sin fines de lucro.
Empresas privadas en materias civiles, corporativas y laborales.

